Mi hijo es muy inquieto ¿puede tener TDAH?

Mi hijo es muy inquieto ¿puede tener TDAH?

by Ocio

Entrevista a la Dra. Ángela Sempere, Neuropediatra

Muchos niños son inquietos por naturaleza, otros a ese estado de inquietud le suman falta de concentración, dificultad para adaptarse a nuevas situaciones, impulsividad, entre otras cosas. Si se dan estos casos puede que estemos ante el trastorno del TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad), que si no es tratado como es debido puede acarrear duras consecuencias en el futuro. Entrevistamos a la Doctora Ángela Sempere para que nos de las claves sobre este trastorno infantil.

REVISTA SALUDHABLE: ¿Qué es el TDAH?: El TDAH es el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad y es la alteración del neurodesarrollo más frecuente en la población infantil. Aproximadamente afecta a 3-7% de niños en edad escolar. Los síntomas se basan en el déficit de atención, aumento de la actividad motriz e impulsividad. Esto les provoca una dificultad en la adaptación que puede acarrearles serios problemas. Es fundamental un diagnóstico y tratamiento temprano de los niños con TDAH para mejorar tanto su vida como la de las personas de su entorno.

R.S: ¿A qué edad es detectable este trastorno?: Generalmente se detecta a los 12 años aproximadamente pero cada vez se descubren más casos entre los 5 y 7 años de edad. Es muy importante un temprano diagnóstico porque un alto porcentaje de casos de fracaso escolar se deben a un TDAH no identificado y esto acaba repercutiendo en la adaptación social del niño e incluso en su vida como adulto.

R.S: ¿Existe alguna manera de que los padres lo puedan detectar en casa?: Los padres sólo pueden identificar este problema reconociendo el conjunto de síntomas del trastorno mediante la observación. Deben fijarse, sobretodo, si el niño tiene problemas para mantener la atención en un tiempo prolongado, observar si no se concentra cuando está haciendo una tarea y si se distrae con facilidad. También es importante detectar si tiene hiperactividad, como que no puede estarse quieto, que no puede estar sentado durante mucho tiempo, etc. Este alto grado de inquietud impide que el niño se adapte y aprenda, pues su déficit de atención es demasiado elevado.

Es complicado detectarlo porque este conjunto de síntomas difieren mucho de unos niños a otros. Por ejemplo, las niñas son mucho más tranquilas que los niños, también hay niños más tranquilos que sólo sufren de déficit de atención. Debe quedar muy claro que un niño inquieto no es un niño afectado por este trastorno. Cuando la inquietud es tan grande que impide su adaptación tanto a nivel social como académico, es entonces cuando puede estar sufriendo el TDAH.

Además, hay que tener en cuenta que no se debe reconocer el TDAH sólo en un ámbito sino en todos los que rodean al niño. El colegio es un entorno en el que se puede averiguar, con ayuda de los profesores, si el niño puede sufrir el TDAH. Cuando existen sospechas de que un niño puede sufrir este trastorno, padres y profesorado deben estar en contacto. Si se observan indicios se debe acudir a un profesional.

R.S: ¿Cómo se puede abordar este trastorno?: Existen varias formas de afrontarlo que deben ir de la mano. Primeramente la familia debe informarse sobre el TDAH, entendiendo y asimilando el problema. Seguidamente deben acudir a un profesional para que lo trate y evalúe al niño psicológicamente. Lo hará mediante un test neuropsicológico basado en diferentes pruebas de inteligencia, de atención, de ansiedad, etc. La finalidad de este test es hacer un barrido de todas las posibles causas que puedan existir.

En muchas ocasiones hay niños que presentan los síntomas del TDAH pero únicamente tienen dificultad para asimilar buenos hábitos de comportamiento y de estudio, por eso es importante acudir a profesionales para obtener un diagnóstico fiable.

Por otro lado está el tratamiento psicoeducativo basado en trabajar con el niño psicológicamente ayudándole con las dificultades que presenta a nivel educativo. Hay casos en los que la familia presenta síntomas de inestabilidad, en estas situaciones la familia debe acudir a un psiquiatra o psicólogo para solucionar sus problemas, pues un niño con TDAH no puede evolucionar favorablemente en un entorno familiar inestable.

También es importante que el médico ofrezca pautas a los profesores para que puedan adaptarse a la convivencia con un niño que sufre este trastorno, de esta forma podrán ayudar al niño a trabajar sobre el problema.

Además, a estas soluciones se les puede sumar un tratamiento farmacológico en el caso de que sea necesario.

R.S: ¿Qué recomendaciones daría a los familiares y a las personas que conviven con personas afectadas por el TDAH?: Los familiares deben informarse para conocer qué es el TDAH y entender por lo que está pasando el niño, aceptándolo de tal forma que comprendan el motivo de su comportamiento. La familia debe ser un equipo cohesionado para favorecer la mejora del niño, trabajando siempre en positivo. Con el diagnóstico profesional y la asimilación de los problemas que acarrea el TDAH, la familia debe conocer los límites del niño para saber hasta dónde le pueden exigir.

Leave a Comment