“MOLUSCUM CONTAGIOSUM” – ¡Estos moluscos no se comen!

¿Sabes qué es el moluscum contagiosum? Hoy nos lo explica la Dra. Ángela García , especialista en Pediatría de Área Primaria en Clínica Vistahermosa. Moluscos es una enfermedad benigna producida a causa de un virus que afecta a la piel. Es una causa muy frecuente de consulta en atención primaria. Se trata de unas vesiculitas pequeñas con el centro hundido (umbilicado), como aparecen en la imagen, que pueden aparecer desde una hasta más de 20.

"MOLUSCUM CONTAGIOSUM" - ¡Estos moluscos no se comen!

¿Cómo se diagnostica el “moluscum contagiosum”?

Explorándolo e identificando el tipo de lesión. No requiere pruebas para confirmarlo. ¡Confíen en sus pediatras!

¿Se asocian otros síntomas?

No. No suele producir otros síntomas. Aunque ocasionalmente puede sufrir picor. ¡IMPORTANTE! Corta las uñas de tu pequeño para que no se rasque y extienda la lesión a otras partes del cuerpo.

¿Qué complicaciones puede haber?

No debe complicarse. Pero puede ocurrir que se sobreinfecte con el rascado o en personas con dermatitis atópica que les produzca más picor y eccema alrededor.

"MOLUSCUM CONTAGIOSUM" - ¡Estos moluscos no se comen!

¿Cómo se trata?

Los virus no tienen tratamiento, por lo que con el tiempo tu cuerpo se inmuniza a esta enfermedad y la acaba eliminando. Puede tardar entre 6- 9 meses en desaparecer. Hay casos que puede tardar incluso años. Entonces, hay que plantearse tratarlas para acelerar su curación o acabar con él.

MANERAS DE TRATARLO:

-Curetaje: destrucción física de las lesiones con un bisturí. Se raspa y se elimina la lesión. Es la técnica más rápida y molesta.

-Agentes tópicos: producen una respuesta inflamatoria local, que causan irritación y, en ocasiones, cambios en la pigmentación.

Otros tratamientos muy poco habituales -como tratamiento sistémico o modificadores de la respuesta inmunitaria- para pacientes también poco habituales con otras enfermedades concomitantes.

Cualquiera de las dos opciones -tratar o no tratar- son igualmente válidas y a valorar en función de la afectación de la calidad de vida del niño, localización y entorno.

Y yo… ¿Qué hago? Algunos los trato y otros no. Así que quedaros con que son lesiones benignas y que, pasado un tiempo, ¡se van!.

Dra. Ángela García. Pediatra

Author: Revista Saludhable

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