La astenia primaveral y los alimentos necesarios para combatirla

¿Qué es la astenia primaveral? 

La astenia se define como una sensación generalizada de cansancio, fatiga, falta de vigor y debilidad física y psíquica. Si se le añade el adjetivo primaveral, simplemente se hace referencia al aumento de casos de astenia al comienzo de esta estación. Se trata de un síndrome adaptativo que tiene su origen en el hipotálamo, región encefálica encargada, entre otras cosas, de la regulación del sueño, la vigilia, la sed o la temperatura.

La astenia primaveral y los alimentos necesarios para combatirla

Factores que influyen en la aparición de astenia primaveral

Algunos factores que influyen en la astenia primaveral son el cambio de tiempo, aumento de las temperaturas y de la presión atmosférica, aumento de las horas de luz diurna y modificación del cambio horario.

A pesar que no está del todo claro por qué aparecen estos síntomas, la hipótesis más aceptada defiende que con la llegada de la primavera se produce una alteración en los niveles sanguíneos de algunos neurotransmisores y hormonas, por ejemplo, la serotonina y las endorfinas. Además, la mayor exposición a la luz aumenta la liberación de melatonina, hormona que favorece el sueño.

Todo esto, unido a la reducción de la presión sanguínea que se produce con temperaturas más elevadas, hace que el cuerpo consuma mayores cantidades de energía y así, notamos una sensación más elevada de cansancio, debilidad y somnolencia.

Combatir la astenia primaveral

No se conoce un único remedio para combatir la astenia primaveral, la mejor forma de hacer frente a este incómodo síndrome se basa en llevar un estilo de vida saludable.

Hay multitud de personas que acuden a las bebidas energéticas como remedio inmediato para combatir el cansancio típico producido por este síndrome. Consumir estas bebidas no solo no nos ayudará a combatir la astenia primaveral sino que supondrá, a la larga, un importante riesgo para nuestra salud.

Son sobradamente conocidos los efectos nocivos que para nuestra salud supone su consumo, como pueden ser diabetes, enfermedades cardiovasculares (arritmias, hipertensión, etc) y obesidad, entre otros; debido a su alto contenido en azúcar y estimulantes (como cafeína o taurina).

La forma correcta de combatir la astenia primaveral es mediante el consumo de alimentos ricos en vitaminas, minerales y antioxidantes, como las verduras, las frutas, los cereales integrales, frutos secos y legumbres; ya que nos proporcionan innumerables beneficios en nuestra salud.

Destacan alimentos como:

-Frutas con alto contenido en vitaminas del grupo B, C, A, triptófano, además de minerales como el hierro, calcio, potasio y fósforo; y fibra.

-Verduras de hoja verde por su alto contenido en ácido fólico (B9)

-Cereales integrales, que nos proporcionan minerales como el magnesio, selenio y potasio.

-Levadura de cerveza: nos aportan diferentes vitaminas del grupo B.

Además de la alimentación, es importante llevar a cabo una buena hidratación y acompañarla de ejercicio físico y un correcto descanso.

Es destacable la importancia de realizar varias comidas al día, siendo aconsejable que sean más de tres, para no realizar comidas excesivamente copiosas que provoquen una digestión pesada agravando los síntomas de la astenia primaveral.

Pero no solo es importante el número de comidas que se realicen al día, la calidad de estas es, si cabe, de mayor importancia aun para combatir este molesto síndrome.

Como conclusión, podemos afirmar que para prevenir y combatir los síntomas derivados de la astenia primaveral, es necesario seguir unos hábitos saludables incluyendo en nuestra dieta un aporte correcto de vitaminas y minerales, siguiendo los parámetros de una vida saludable realizando ejercicio físico diario y descansando correctamente.

Ejemplo de un menú de día

Desayuno

Infusión, café con leche o bebida vegetal + Pan integral con aguacate, tomate y queso fresco.

Este desayuno es una fuente de vitamina A, fibra, antioxidantes y calcio entre otros nutrientes.

Almuerzo

Una pieza de fruta + 5-6 almendras

Entre el desayuno y la comida es recomendable hacer alguna ingesta ligera, este sería ideal para tomar fruta fresca y de temporada. Además las almendras nos aportan calcio, fibra, fósforo y vitamina E, entre otros.

Comida

  1. Ensalada de brotes verdes (como espinacas, canónigos, rúcula), queso de cabra, nueces, vinagre de Módena, aceite y
  1. Lentejas guisadas con verdura Postre: Plátano

El almuerzo contiene altos niveles de potasio, hierro, calcio, magnesio, ácido fólico (B9), fibra, triptófano y antioxidantes.

Merienda

Yogur griego sin azúcar con fresas, frutos rojos, albaricoque deshidratado y cereales integrales tipo muesli o avena

Esta merienda es rica en vitamina A, B9, C, fibra, magnesio, fósforo y calcio entre otros micronutrientes.

Cena

  1. Crema de zanahoria
  1. Revuelto de setas y champiñón con guarnición de verduras Postre: Fruta de temporada

Esta cena nos aporta vitaminas y antioxidantes gracias a la fruta y a la zanahoria como la provitamina A. además el huevo tiene un alto contenido en proteínas de alto valor biológico.

Author: Revista Saludhable

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