Mi hijo se orina en la cama. ¿Qué puedo hacer?

Mi hijo se orina en la cama. ¿Qué puedo hacer?

by Ocio

El Dr. Antonio Verdú, Pediatra de la Perpetuo Socorro de Lérida explica en qué consiste la ENURESIS NOCTURNA, un trastorno que consiste en la emisión involuntaria y repetida de orina durante la noche en un niño mayor de cinco años.

“A menudo vienen a la consulta papás y mamás con el problema de que su hijo se orina en la cama”. A este trastorno se le denomina Enuresis Nocturna y consiste en la emisión involuntaria y repetida (dos o más episodios al mes) de orina durante la noche en un niño mayor de cinco años.

El porcentaje de niños con este problema predomina en los varones y, según su edad, es de un 20%, 10% y 5% según tengan 5, 6 o 10 años.

La resolución espontánea al año es de un 15%.

Existen tres tipos de tratamientos para resolver este tipo de situaciones: Tratamiento Conductivo; Tratamiento Alarma y Tratamiento Farmacológico.

TRATAMIENTO CONDUCTIVO

El tratamiento conductivo se basa en una serie de pasos a aplicar. Lo primero y fundamental es motivar al niño concienciándole de que este problema tiene solución. Por ello es muy importante que éste sea capaz de anotar en un horario cuándo bebe líquidos y cuándo orina. Si no hay motivación, el tratamiento raramente será exitoso.

El segundo paso es establecer con claridad que el objetivo es detectar el deseo miccional, es decir, levantarse para ir a orinar en el baño. No aguantarse la orina.

El tercer paso, muy importante, es no castigar ni desmoralizar al niño. Es decir, preservar su autoestima. Si se utilizan premios, estos se deben dar cuando el niño orina en el baño, no cuando consigue aguantar la micción.

El cuarto paso es hacer al niño responsable de mantener el lecho seco. Es necesario que sea él quien cambie la cama, ponga las sábanas a lavar y se duche antes de ir a la escuela.

El quinto paso es no beber cantidades excesivas de líquido durante las dos horas previas a acostarse, ni beber cafeína u otras bebidas diuréticas. Obviamente, el niño debe orinar antes de ir a dormir.

Como sexto paso debemos afirmar que si hay una disminución de la capacidad vesical funcional el niño se puede beneficiar de hacer ejercicios para ampliarla: aguantar la orina durante el día, tanto tiempo como sea posible y después de percibir el deseo miccional, intentar retener la orina durante 10-15 minutos más. Periódicamente se puede hacer orinar al niño en un recipiente para ir registrando la evolución de la capacidad vesical funcional.

El séptimo paso es no utilizar pañales (sólo si pasa la noche fuera de casa y él quiere) nunca a partir de los 4 años. Es preferible utilizar una funda de plástico que recubra el colchón.

TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO

Respecto al tratamiento farmacológico, a pesar de la preferencia por el sistema de alarma como primera opción de tratamiento en diversas referencias bibliográficas, nosotros proponemos la desmopresina inicialmente, por su coste económico (inferior al del sistema de alarma, en nuestro país) y al menor intervalo de tiempo entre inicio de tratamiento y mejora clínica, lo que alienta a las familias y aumenta el seguimiento terapéutico. En aquellos casos donde no hubiera mejora con el tratamiento, o bien se recayera en Enuresis Nocturna en el momento de la disminución gradual de dosis de desmopresina, se podría aplicar la terapéutica con los sistemas de alarma.

TRATAMIENTO CON ALARMA

El tratamiento con alarma tiene tres premisas:

  • Por un lado, la edad debe ser superior a los cinco años;
  • El niño debe estar motivado y aceptar el estímulo sonoro o táctil.
  • Debe tener la capacidad de mantener el tratamiento durante dos o tres meses sin interrupción y con voluntad por parte de los padres. En caso de padres poco tolerantes, se puede utilizar conjuntamente con la desmopresina.

¿Cómo funciona el tratamiento con alarma?

Actualmente, las alarmas constan de un sensor que capta la fuga de líquido que se sitúa bajo la sábana o dentro de los calzoncillos del niño, y de un timbre (la mayoría de las alarmas lo tienen de 80 dB) o bien una unidad vibradora que se sitúa debajo de la almohada o en la cabecera de la cama. Puede disponerse de una extensión de la alarma en el dormitorio de los padres. El niño debe conectar la alarma antes de ir a dormir. Cuando orine sonará la alarma, y se dará una contracción refleja de la musculatura pélvica que detendrá el flujo de orina. Entonces el niño debe levantarse e ir al baño solo. Tras orinar, debe volver a la cama cambiar las sábanas, el pijama y volver a dormir. Todo este proceso debe estar supervisado y alentado por los padres, los cuales sin embargo, no pueden tomar parte. Conviene tener un contacto telefónico con el Área de Pediatría o de Enfermería durante este periodo, tanto para apoyar, como para hacer constar los avances en la historia del niño.

Las ventajas de este sistema es la tasa de éxito inicial que es del 80-90%; a largo plazo del 50% y con sólo un 30% de recaídas (que se resuelve con una segunda tanda del mismo tratamiento).

Las desventajas es que es un recurso caro en nuestro país (aproximadamente 60 euros el aparato y no hay posibilidad de alquiler en casa comercial como en otros países.

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