¿Cómo perjudica el cloro a tu salud y qué hacer para prevenir los daños?

¿Cómo perjudica el cloro a tu salud y qué hacer para prevenir los daños?

by Ocio

El cloro es un elemento químico con propiedades antisépticas que resulta imprescindible para mantener el agua de las piscinas limpia y protegida de las infecciones. Por sus fuertes propiedades desinfectantes y decolorantes puede provocar irritación en los ojos, en la piel y en las vías respiratorias. Normalmente, si el agua ha sido correctamente tratada y desinfectada los bañistas no deberían sentir ninguna de esas molestias, pero es verdad que el agua de las piscinas contiene contaminantes procedentes de los mismos bañistas como el sudor, la orina, la saliva, piel muerta y productos cosméticos como cremas, lacas, perfumes y desodorantes. En Revista Saludhable os explicamos cómo disminuir los daños.

El cloro y nuestra salud

Las consecuencias y efectos del cloro sobre la salud varían según el tiempo de exposición a dicho elemento y a las cantidades. Estos son los efectos más comunes que tiene el permanecer un largo periodo de tiempo en contacto con el cloro:

1. Problemas de asma

Es un problema muy común en los niños. Al entrar en nuestros pulmones, el cloro ingerido o inhalado del medio ambiente se encarga de desgastar las células que los protegen. Así, les quita su defensa y los hace más propensos a presentar problemas de asma. Además de causar irritación, puede generar tos y problemas para respirar. También se pueden presentar goteos nasales y sibilancias.

2. Dolores de garganta y nariz

El cloro es altamente irritante cuando se trata de mucosas. El contacto de este elemento afecta la garganta y genera tos excesiva y, por consiguiente, irritación en las vías respiratorias. En el caso de las piscinas es de suma importancia evitar tragar agua, por el alto contenido de cloro.

3. Malestar general

Esto va relacionado con el punto anterior, pues el cloro irrita muchísimo y esto puede generar dolor en el pecho. Si se ingiere en grandes cantidades puede causar vómitos, nauseas, mareos y alteración en la respiración.

4. Irritación generalizada

Estar durante mucho tiempo en contacto con el cloro puede causar comezón, ardor, urticaria y enrojecimiento de la piel. En el caso de las albercas, sumergirse y no lavarse la cara después de salir puede causar irritación en los ojos y en la nariz.

Qué hacer en caso de exposición al cloro

Si tuviste algún accidente con cloro es recomendable es tomar medidas de inmediato para evitar una reacción mayor:

  • En el caso de que hayas derramado líquido sobre tu piel, lava con agua y jabón para detener la irritación.
  • Si lo has ingerido, ya sea por gases o en estado líquido, lo mejor es tomar mucha agua y acudir al médico para hacer las revisiones pertinentes. Así podrá determinar qué daños pudo haber causado el cloro en las vías respiratorias o en el esófago y vías digestivas.
  • Si presentas tos, náuseas o dificultad para respirar lo mejor es acudir inmediatamente a urgencias para frenar los efectos y consecuencias del cloro.

Cómo prevenir los daños

  • Si tienes alguna piscina o alberca en tu hogar, emplea medidas de limpieza naturales para evitar el consumo de cloro.
  • Compra pastillas purificantes de agua o bien busca la forma de purificarla sin el uso de químicos.
  • Emplear filtros en los grifos de la casa ayuda mucho para mantenerse alejado del cloro.
  • Cuando se esté en una piscina es muy importante eliminar el cloro. Limpia el cuerpo con un jabón neutro y agua limpia. Esto servirá para eliminar los restos y prevenir la irritación de la piel.

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